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"Pali
Aike o País del Diablo", llamado así debido al temor que los
Tehuelches (aonikenk) sentían por su extraño paisaje, creyendo que en él
debían morar los malos espíritus.
Este
Parque Nacional cubre una extensión de aproximadamente 5.030 hectáreas
de superficie de una belleza escénica y características geológicas únicas
en el país lo que le confiere un
gran atractivo turístico y cultural. Se ubica en la sección más árida
de la estepa magallánica. La mayor parte de la superficie está cubierta
por extensos derrames de lava basáltica, lo que determina la existencia
de vegetación semidesértica. La existencia de numerosos conos volcánicos
de baja altura, cuevas naturales, abundantes cráteres, paredones basálticos
y campos de lava semejan a un paisaje lunar. Creado en 1970, el Parque
Nacional Pali Aike es único en el país por sus características geológicas,
sus exóticos paisajes lunares y la singular mezcla de tonos grisáceos en
los restos volcánicos que hacen recordar los ríos de lava de la zona
cordillerana de la XII Región.
A
este, prácticamente desconocido Parque Nacional,
ubicado 52º de latitud sur y 69º30´de longitud oeste, en la Comuna de San Gregorio, en el límite con Argentina a 210
kms al noreste de la Cuidad de Punta Arenas. En 1994 su superficie inicial
de 2.020 hectáreas fue prácticamente
duplicada por resolución de los Ministerios de Bienes Nacionales y
Agricultura quedando actualmente con 5.030 hectáreas, en consideración a
su importancia geológica, histórica, arqueológica y faunística,
cumpliendo además con el propósito de preservar la estepa patagónica.
San
Gregorio fue el primer Territorio Chileno que avistó Hernando de
Magallanes en 1520 y los arqueólogos han encontrado indicios de la
presencia de los indígenas aonikenk o tehuelches quienes lo denominaron
"Tierra del Diablo" por su extraña configuración y cambiante
geografía. Sin embargo, no fueron ellos los primeros en ocupar esos
atractivos parajes ya que en las cuevas Fell y Pali Aike se encontraron
los primeros vestigios humanos de esta parte del Continente, que datan de
unos 11 mil años.
Es
posible observar especies de mamíferos bastante escasos en otros sectores
de la región armadillos, gatos salvajes, huroncitos patagónicos,
chingues (Conepatus Humboldti), zorros grises o chillas
(Canis Griseus) y murciélago Orejudo (Histiotitis montanus
chiloensis), Ratón de Hocico amarillo (Akodon olivaceus) Ratón Conero (Reithrodon
physodes auritus) y especies introducidas como es la Liebre (Lepus
europaeus). Las mayores poblaciones son de Guanacos (Lama Guanicoe) animal
característico de la estepa, se encuentra en un número cercano a 400
ejemplares en el área y Ñandúes (Pterocnemia pennata). Entre las aves
es frecuente ver queltehues o tero (Venellus chilensis), caiquenes (Chloephaga
picata), caranchos o taros (Caracara plancus), cernícalos (Falcos
parverius) y en algunas épocas bandadas de flamencos.
La
vegetación se ubica en territorio de la Estepa Fría o Patagónica, en su
sección más árida, debido a los extensos derrames de lava y a
precipitaciones no superiores a los 200 a 300 mm. Anuales.
Las
especies vegetales características son Festuca gracillima, Festuca
pallescens y Stipa humillis todas asociadas formando el coirón. Entre los
arbustos puede encontrarse el calafate (Berberis buxifolia), Mata Negra
(Verbena tridens) y a veces la murtilla (Empetrum rubrum).
La
zona volcánica de Pali Aike, integró en la geografía histórica de la
patagonia el llamado
"País Tehuelche" por haber sido el solar tradicional de los indígenas
conocidos como Tehuelches, Patagones o con mayor propiedad Aonikenk.
Estos
aborígenes heredaron el territorio por miles de años, encontrando en
dichos parajes un territorio de caza tradicional, para lo cual se movían
regularmente entre distintos lugares o paraderos de uso temporal,
individualizados en lengua Aonikoaish, como Aik o Aiken.
Sin
embargo, la frecuencia con que los Aonikenk recorrían la zona, no dejaron
de sentir un temor supersticioso por su extraño paisaje, que designaron
Pali Aike como "El País del Diablo", queriendo significar que
en él debían morar los malos espíritus.
La ruta
bordea el Estrecho de Magallanes por sectores tales como la ex-estancia
San Gregorio ubicada a 124 kms. de Punta Arenas, primer plantel ganadero
de la Patagonia, y en cuyas costas descansan los restos del vapor Amadeo
(Monumento Histórico Nacional), encallado en la costa del Estrecho. En la
actualidad el Parque no cuenta con ningún tipo de infraestructura ni
personal administrativo, estando en estudio la implementación del mismo.
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